Grammarly
Corrector y asistente de escritura con IA que mejora tono, claridad y gramática en emails, documentos y mensajes internos.

Grammarly conviene si tu equipo escribe seguido en un segundo idioma o necesita ajustar tono y claridad, no solo corregir errores. Es un asistente de escritura que corrige gramática y ortografía, pero también sugiere ajustes de tono — algo especialmente útil para comunicación interna y externa de equipos que no escriben en su lengua materna, o que necesitan sonar consistentes entre distintas personas redactando en nombre de la misma marca.
Funciona como extensión de navegador y se integra en Gmail, Google Docs, Slack y la mayoría de los lugares donde el equipo ya escribe, así que no implica cambiar de herramienta ni copiar y pegar texto a otro lado. Eso lo diferencia de un chat de IA aparte: la corrección aparece en el mismo lugar donde estás escribiendo, en tiempo real, en vez de tener que llevar el texto a otra ventana.
En la práctica
Esto se ve en cosas como: revisar el tono de un email a un cliente antes de enviarlo para que no suene cortante, reescribir un párrafo largo y confuso de un informe para que se lea más claro, o mantener consistencia de estilo entre varias personas de soporte que responden en nombre de la misma empresa. Para equipos que escriben mucho en inglés como segundo idioma, corta bastante el tiempo que antes se iba en revisar redacción entre compañeros. También sirve para chequear rápido un mensaje corto antes de mandarlo por Slack o LinkedIn, algo que antes quedaba sin revisar por falta de tiempo y terminaba generando malentendidos de tono.
Planes y precios (2026)
- Free — corrección de ortografía, gramática y tono básico, más una cuota mensual de alrededor de 100 prompts de IA generativa (para reescribir o generar texto desde cero).
- Pro (desde USD 12/mes por usuario, facturado anual; hasta USD 30/mes facturado mes a mes) — reescritura de oraciones completas, ajuste de tono más fino, detección de plagio y de texto generado por IA, y una cuota mucho mayor de prompts (alrededor de 2.000 por usuario al mes). También suma funciones livianas de equipo: grupos de usuarios, una guía de estilo y analíticas básicas.
- Enterprise (precio a medida) — agrega SSO con SAML, SCIM, cifrado con llave propia (BYOK), prevención de fuga de datos, roles personalizados y registro de auditoría, pensado para empresas con requisitos de seguridad más estrictos.
Grammarly unificó lo que antes eran planes separados de “Premium” y “Business” bajo el nombre Pro, que ahora sirve tanto para una persona sola como para un equipo chico con las funciones livianas de colaboración incluidas. Este cambio simplifica bastante la decisión de compra: ya no hay que adivinar si conviene el plan “personal” o el “de equipo”, como pasaba antes.
Para esta ficha probamos la corrección de gramática y tono, la reescritura con IA generativa y la integración con Gmail y Google Docs en el plan Pro, que es el que cubre la gran mayoría de casos de uso de equipo.
Lo que hay que saber antes de elegir
La limitación más real es que las sugerencias de tono, aunque muy útiles en general, no siempre entienden jerga específica de una industria o abreviaturas internas del equipo — hay que revisar igual antes de mandar algo muy técnico. La cuota de prompts de IA generativa también tiene un tope mensual incluso en Pro: si tu uso es sobre todo generar texto largo desde cero (más que corregir texto ya escrito), puede no alcanzar y conviene revisar cuánto se consume antes de comprometerse a un plan anual.
Vale la pena para cualquier equipo que escriba a diario en canales externos (emails, soporte, contenido) y quiera consistencia de tono sin que cada persona tenga que acordarse de las reglas de estilo de memoria. Si tu uso es ocasional y solo necesitas corrección básica, el plan gratuito ya cubre bastante sin pagar nada. Para equipos que ya usan un corrector integrado en su editor de texto o su suite ofimática, vale comparar si esas funciones nativas ya alcanzan antes de sumar una herramienta más — la diferencia de Grammarly se nota sobre todo en el ajuste de tono, no tanto en la corrección ortográfica básica.
A favor
- Funciona dentro del navegador y la mayoría de las apps de escritura, no hay que cambiar de herramienta
- Además de gramática, sugiere ajustes de tono según el contexto (formal, casual, directo)
- Plan gratuito cubre corrección básica de forma completa, con una cuota mensual de prompts de IA
En contra
- Las sugerencias de tono no siempre entienden el contexto específico de la industria
- El plan Enterprise, con controles de seguridad y cumplimiento, requiere cotización a medida